NOSOTROS

El entorno privilegiado de nuestras montañas, el buen hacer de manos expertas y el respeto por la tradición convierten los embutidos Ezequiel en verdaderas joyas gastronómicas.

 

Nuestra esencia

Hablar de la Fábrica de Embutidos y Jamones Ezequiel es hablar de más de 70 años de experiencia dedicándonos a la elaboración artesanal de embutidos. Y todo ello en un paraje ideal: Villamanín, en plena montaña leonesa y a 1200 metros de altitud. Allí es donde se encuentra la Fábrica de Embutidos y Jamones Ezequiel, en la que nuestros embutidos se obtienen de manera tradicional, siguiendo las costumbres del ahumado natural con leña de roble. Siempre hemos trabajado bajo la misma convicción: mantener los más altos estándares de calidad basados en nuestra tradición, pero también en la innovación y el desarrollo. Y es que el entorno privilegiado de nuestras montañas, el buen hacer de manos expertas y nuestro respeto por la tradición convierten a los embutidos Ezequiel en verdaderas joyas gastronómicas.

Nuestros orígenes

Hablar de Embutidos Ezequiel es, inevitablemente, hablar de su fundador, Ezequiel García.

La historia de Embutidos Ezequiel comienza en 1945 cuando Ezequiel se inicia en la venta de productos cárnicos, aprovechándose del entorno y de la tradición que rodeaban a esa zona.

En ese momento, sitúa la Fábrica de Embutidos en la planta superior del que fuera el primero de los restaurantes, y desarrolla su labor inicial en la producción de chorizos y jamones.

Su hijo Amador impulsa y expande el negocio familiar. Así, la pequeña fábrica que abrió su padre comienza a extenderse al mercado nacional. En ese momento, además, se amplían los productos ofrecidos y se introducen innovaciones tecnológicas en las instalaciones, pero siempre desde el respeto por el sabor y la elaboración tradicional de la zona.

 

 

Nuestro presente y nuestro futuro

En la década de los 90, los valores de esfuerzo y dedicación que caracterizan a esta familia pasan a la tercera generación, bajo Ezequiel García.

En la actualidad, es quien sigue al frente de la empresa, buscando siempre la mejor calidad de la materia prima y el respeto por la tradición. Con el reconocimiento de las ventas a nivel regional, el primogénito de Amador continúa en su afán de seguir mejorando, y apuesta por la internacionalización de Embutidos Ezequiel y por la obtención de diversas certificaciones, garantía de la mejor calidad posible.